La Solidaridad is the name of a society of Filipino intellectuals (ilustrados) in Spain who sought to create adequate representation for the Philippines in the Spanish Cortes (parliament). La Solidaridad was also the name of the newspaper that they published. It was founded on December 13, 1888.
Its president was Galicano Apacible, Jose Rizal's cousin. Among the other officers were Graciano Lopez-Jaena, vice-president, and Mariano Ponce, treasurer. Rizal, in London at the time, was named Honorary President. Despite the group's name, which means "solidarity", the society suffered disunity and anarchy. It took the prestige of Rizal and the political wisdom of Del Pilar to unite the Filipinos in Spain and to coordinate their efforts.
The publication of the same name unified their efforts further and became the principal organ of the propaganda movement from February 15, 1889 to November 15, 1895. The fund-raising efforts of local committees and masonic lodges and the clandestine attempts to distribute these materials involved more individuals in the campaign for reforms.
Lasolidaridad es justa porque los bienes de la tierra están destinados al bien común, al bien de todos y cada uno de los hombres, y los que, dada su buena fortuna, tienen más, están obligados a aportar más en favor de otras persona y de la sociedad en general.
Lasolidaridad resuena como una necesidad urgente y realmente alcanzable para todos los que, a fin de cuentas, hemos recibido un sinfín de bienes de la sociedad y, por lo tanto, tenemos obligación moral de devolver, a lo menos, lo que está dentro de nuestras posibilidades.
Lasolidaridad en el ámbito internacional sólo es comprensible cuando se tienen por verdaderamente iguales en derechos todas las naciones, independientemente de su influencia económica o cultural dentro de un mundo que se inclina a favorecer la tan nombrada globalización.
La familia de la CIOSL crece de año en año por lo que, como es lógico, aumentan las necesidades pero al mismo tiempo se debe hacer frente a una disminución de los recursos de financiamiento.
El refuerzo de las organizaciones también pasa por una mayor unidad ya que muy a menudo los problemas derivados de la competencia por el liderazgo impiden la existencia de una verdadera unidad sindical que, sin embargo, es uno de los pilares de la fuerza del movimiento.
Debemos trabajar para revertir progresivamente la situación actual, ayudando a esas organizaciones a adquirir mayor autonomía, por ejemplo, mediante programas de ayuda para recaudar las cotizaciones o inclusive para elaborar presupuestos completamente transparentes, un elemento fundamental que obra a favor en las negociaciones con los potenciales proveedores de fondos.